El Jardín es otro de los proyectos pedagógicos y comunitarios de la Biblioteca Popular “Pocho Lepratti”. El mismo abre sus puertas al barrio desde Chacabuco 3085 con espacios y salas para niños/as de 2, 3 y 4 años, en los turnos mañana y tarde.

Entre las actividades desarrolladas en el Jardín de Infantes, se incluyen: clases de natación, talleres de circo, radio, cuentos y cocina.

Sobre Las Hormiguitas

Como parte de las múltiples iniciativas de la Biblioteca, en el barrio Tablada de Rosario, surge como necesidad comunitaria un espacio educativo para los niños/as más pequeños/as. Dando un salto más en el proceso mismo de la institución y del barrio en su conjunto. Un espacio de participación colectiva, en el cual se revalorizan la cultura popular, la solidaridad, la cooperación, la integración y el respeto a la diversidad.

Desde sus inicios, se ha trabajado rescatando a los saberes populares como territorios de conocimiento, donde se constituyen como identidad, como señal de resistencia y como signo de esperanza, como maneras de imaginar nuevos horizontes para las prácticas escolares cotidianas.

El jardín de infantes es una institución educativa, función que no descarta sino que incluye la dimensión política, porque intenta disminuir y eliminar la inequidad social y cultural, reconociendo a todos los niños/as con iguales derechos frente al hecho de aprender.

Así, como parte de los movimientos populares y sociales, la sociedad civil, se apuesta al vasto lugar de la educación. Por eso, se piensa en una escuela de la infancia inclusiva, como concepto de la interacción entre las familias, docente, niños/as y la comunidad en la que viven.

El propósito que inspira al Jardín es ejercer el derecho de una educación popular, que incluya la participación de la comunidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La promoción de valores como la solidaridad, cooperación el cuidado del medio ambiente, la defensa y reconocimiento de los derechos civiles y de los derechos humanos.

En la práctica pedagógica desarrollada en el Jardín, aparecen líneas de acción que continúan la filosofía, la ética y el compromiso social que sostiene la Asociación Civil que la cobija. Desde su carta fundacional: la revalorización del derecho al trabajo, la lucha contra toda discriminación, haciendo hincapié fundamentalmente en la cultura de las infancias, tomando al niño/a como sujeto, como ser íntegro, único, como ser histórico y social. Así, al considerarlos como sujetos/as, decimos también que se constituye como tal, en el aula y por fuera de ella, en el diálogo de saberes, en la relación democrática educador/a – educando/a, en el trabajo grupal que socializa y cooperativiza las búsquedas de la enseñanza-aprendizaje.

En estos territorios, desde los inicios en la escuela infantil, el Jardín de Infantes se basa en una currícula abierta al diálogo creativo-lúdico con el mundo, con la naturaleza, que permita a los niños sentirse parte de un proceso histórico en el que la participación, el compromiso, la ética, la solidaridad, sean los fundamentos de este proyecto pedagógico.

Objetivos

  • Construir nuestra tarea pedagógica con valores democráticos, solidarios, comunitarios y cooperativos.
  • Hacer de este espacio un proyecto comunitario y popular en el que se gesten estrategias de intercambio y comunicación con distintas instituciones barriales, vecinos, papás, movimientos sociales, jardines, y con toda y cualquier persona, proyecto o colectivo que tenga afinidad con nuestros objetivos como movimiento.
  • Promover el intercambio y la comunicación en un marco de participación de la comunidad a fin de la organización social.
  • Reconocer las capacidades de cada uno de los integrantes como parte del proyecto en un marco de crecimiento y aprendizaje de fluye y se potencia en el diálogo.
  • Valorar, respetar y compartir la participación comunitaria, considerándola como portadora y productora de saberes.
  • Generar estrategias a fin de aumentar la calidad de la participación colectiva y de la práctica comunitaria.
  • Prestar cuidado de los recursos materiales e instalaciones con que se cuenta, comprendiéndolos como vehículos de nuestro proyecto, y que el cuidado de los mismos sea parte de nuestro compromiso y responsabilidad conjunta por pertenencia y consecuencia.
  • Reconocer y aceptar la diversidad como única posibilidad de efectuar y construir una práctica educativa significativa y libertaria.